La Aduana, un pueblo entre el arte y la historia

A solo de 10 kms antes de llegar al pueblo mágico de Álamos se encuentra La Aduana, una comunidad rural de poco más de doscientos habitantes que transporta a sus visitantes a plena época colonia. De origen minero, La Aduana recibe cada día más visitantes, curiosos que llegan hasta este pueblo en busca desuso diferentes atractivos, y no es para menos. Después de cruzar el arroyo, algo que puede volverse difícil en días lluviosos, llegarás a la plaza principal en torno a la cuál se construyeron las diferentes edificaciones. La más importante es el templo dedicado a la Virgen de Valvanera, cuya aparición se remonta al siglo XVII. La iglesia presenta un estilo fortificado, de una sola nave y en su interior destaca la imagen de la virgen, cuyo sobrenombre hace alusión a una imagen homónima que existe en La Rioja, España. A un costado de la misma te sorprenderá la cactácea que crece de la misma pared del templo.

A un costado de la plaza se encuentra también la única tienda de abarrotes del pueblo. Lo normal, si no fuera porque el establecimiento presenta aún el mobiliario original que tiene desde hace más de tres siglos de historia. Según nos cuentan, en aquel mismo lugar los trabajadores de la mina recibían su raya después de las intensas jornadas de trabajo en las que extraían turquesa y plata. Y es que La Aduana llegó a tener cinco mil habitantes y en el S. XIX fue cabecera de su municipio, que posteriormente se trasladó a Alamos. Un pasado destacado del que aún nos hablan algunos desees lugares como esta tienda.

Y hablando de comercios en La Aduana, hay que hablar de Artes La Aduana. Emprender un negocio en una pequeña comunidad rural sonorense de la Sierra de Álamos no suena fácil. Y si además el proyecto se trata de arte parece casi una locura. Pero a veces los imposibles no lo son tanto y gracias a emprendedores como Joel Rincón y Claudia Chávez podemos disfrutar de este espacio de artesanía situado muy cerquita de la plaza. Sombreros pintados a mano, originales aretes y otros complementos como bolsos son algunos de los accesorios personalizados que pueden encontrarse aquí. Hechos con mucho mimo y paciencia por estos artesanos, los productos son únicos y además se pueden personalizar con los diseños que proponga el cliente.

En torno a la plaza pueden encontrarse también otras tiendas de artesanías tradicionales de la comarca y puestos de comida en los que degustar la gastronomía típica de la región. En el horizonte aún se alcanzan a ver algunas de las construcciones que servían para las labores mineras que trajeron riqueza y prosperidad a esta región. Y muy cerquita del centro se encuentra un pintoresco puente que cruza el arroyo y desde el que puedes tomarte una bonita foto de recuerdo. La Aduana es un enclave natural e histórico que fascinará a aquellos que buscan conocer el origen de este fantástico estado, Sonora.


¿Cómo llegar a La Aduana?

La Aduana se encuentra a 10 kilómetros de Álamos, a 50 kilómetros de Navojoa y a 370 kilómetros de la capital del estado, Hermosillo. Puedes llegar desde Hermosillo por la carretera federal 15, pasando por Guaymas, Ciudad Obregón y Navojoa. Al llegar a Navojoa deberás tomar la carretera federal 13, misma que te llevará hasta La Aduana.

¿Qué hacer en La Aduana?

Puedes dar un tranquilo paseo por sus calles, visitar el templo dedicado a la Virgen de Valvanera, conocer las artesanías de Artes La Aduana, ver el atardecer desde algún punto alto del pueblo o degustar alguno de los platillos tradicionales de la región.

Lo que debes saber

La Aduana es ideal para pasar medio día. No cuenta con establecimientos hoteleros pero encontrarás una amplia oferta de habitaciones para todos los gustos y bolsillos en Álamos, pueblo mágico, con el que podrás completar tu estancia.

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