El COVID-19 ha llegado y nos acompañará por un tiempo aunque no ha sido la primera pandemia ni será la última. Eso significa que, como en casos anteriores, con el paso del tiempo su dureza disminuirá considerablemente y llegará un momento en que se convierta en un mal recuerdo. Su adecuado estudio, un mayor conocimiento de las características de este virus y la aparición de vacunas o tratamientos contribuirá a ello. Hasta entonces tendremos que convivir con su amenaza y adaptarnos a las circunstancias que ha generado. Prueba de lo que hablo serán los viajes en avión. En una sociedad global en la que la mayoría de países están conectados por avión en solo unas horas, las conexiones aéreas se han popularizado. En 2018 hubo 120,000 vuelos al día que movieron a 12 millones de personas, lo que supone más de 3 millones y medio de vuelos trasladando a 360 millones de personas en un solo mes. Si lo multiplicamos por 12 meses tendremos la cantidad al año: 4 mil 320 millones de personas viajaron en 43 millones 200 mil vuelos. Para que se hagan una idea, esa equivale a los habitantes de todo el contienen asiático. El turismo ha sido más internacional que nunca.

¿Qué están haciendo las aerolíneas para adaptarse al COVID-19?

Teniendo en cuenta esos datos sabemos que los aeropuertos son espacios por los que transitan muchas personas. No solo viajeros, sino también todo el personal de seguridad, aerolíneas, restaurantes, tiendas, limpieza y otros proveedores de servicio más los acompañantes, familias y amigos que suelen ir a despedir o recibir a quienes tomamos un vuelo. De hecho, la gran movilidad aérea ha sido determinante para que la expansión del COVID-19 haya afectado a tantas regiones y en tan poco tiempo. Pero tranquilos porque viajar en avión seguirá siendo seguro. Las aerolíneas y administraciones aeroportuarias están revisando sus protocolos para adaptarlos a la nueva realidad que el virus ha impuesto. Así, por ejemplo, prácticamente todos los aviones comerciales cuentan con filtros HEPA (High Efficiency Particulate Air) que extraen más del 99.99% de hongos, bacterias y virus, por más pequeños que sean incluyendo el coronavirus. Además, los profesionales que forman las tripulaciones y el personal de tierra se están capacitando para aplicar debidamente las medidas anticontagio y actuar adecuadamente en caso de la detección de un posible infectado a bordo sin poner en riesgo al resto de los pasajeros. Entre otras medidas que ya han anunciado, han revisado también los métodos de limpieza y los han reforzado con productos desinfectantes avalados por las autoridades sanitarias.

El cambio lo haces tú

Así, sabemos que las aerolíneas ya están poniendo de su parte y actualizando los protocolos de higiene y limpieza para que cuando las fronteras vuelvan a abrirse, podamos ir recuperando los puentes aéreos que en la actualidad se encuentran suspendidos. No obstante, nosotros, los pasajeros, tendremos también una gran responsabilidad. En definitiva, seremos los que hagamos la diferencia y nuestra responsabilidad al respecto es fundamental para la salud de todos y del propio sector turístico. Y por ello te comparto 8 consejos que debes tener en cuenta en tu próximo viaje en avión:

1. Envuelve tus pertenencias en el filtro de seguridad.

Al pasar el filtro de seguridad debemos sacar objetos electrónicos o metálicos como nuestras tablets, computadoras portátiles o celulares de la mochila o maleta que llevemos y colocarlos en canastas para que pasen por los escáneres. Esas canastas son utilizadas por miles de personas al día y pueden ser un foco de infección. Por ello, es recomendable envolver esos objetos con bolsas transparentes o de tipo ziplock y desechar en un recipiente de la basura estos envoltorios al finalizar el control de seguridad. Al respecto, también he leído en algún blog el testimonio de viajeros chinos que comparten el consejo de llevar dos capas de calcetines siendo la exterior un par de calcetines viejos, para que si tenemos que descalzarnos al pasar el control de seguridad podemos retirarla y tirarla antes de volver a ponernos los zapatos, que también habremos envuelto para pasar por el escáner. Ahí queda el dato.

6. Elige bien el tipo o tipos de cubrebocas que vas a llevar

Como ya sabrás, existen diferentes tipos de cubrebocas o mascarillas y su uso está ampliamente recomendado como medida preventiva. La más solicitada por su alto nivel de protección es la N95, pero este tipo de mascarillas o cubrebocas no siempre son fáciles de encontrar por su alta demanda y además pueden ser algo incómodos para aguantar un viaje en avión de larga distancia, más aún si quieres aprovechar para dormir un poco. Por ello, en el avión puedes sustituir la mascarilla N95 por mascarillas higiénicas o quirúrgicas, mucho más livianas y que seguramente serán de mayor comodidad.

2. El gel o spray desinfectate será tu mejor acompañante.

Tanto en los aeropuertos como en el avión acabarás tocando distintas superficies por mucho que evites hacerlo y no siempre tendrás un baño cerca en el que puedas lavarte las manos. Además, los baños tampoco son lugares recomendables por el gran número de personas que pasan por ellos, por lo que cuanto más los evites, mejor. Por todo ello, en tu equipaje de mano no puede faltar un gel o spray desinfectante para utilizarlo casi de manera constante. En este sentido es importante hacer una aclaración: además de tu gel o spray desinfectante de manos es útil llevar también algún spray o toallita desinfectante con la que limpiar tu equipaje al llegar al destino o incluso desinfectar el área de tu asiento al subir al avión.

3. Intenta reducir las visitas al baño.

Tanto en el aeropuerto como a lo largo del vuelo, evita ir al baño. Los baños no solo son lugares de un elevado tránsito de personas sino que además son zonas de alto contacto. Vaya, que es imposible ir al baño sin abrir la puerta, subir o bajar la tapa del WC o abrir las llaves de agua. Y cada vez que toquemos alguno de esos objetos u otros que necesitemos estaremos poniéndonos en riesgo. Si no tienes más remedio que visitarlo, intenta aplicar medidas como abrir la puerta con una servilleta en la mano y siempre lavarte las manos con jabón y agua o gel desinfectante al terminar.

4. En lo posible, mantén una distancia prudente.

Para frenar la expansión del coronavirus se recomienda mantener una distancia de al menos 2 metros respecto a otras personas, lo que supone el doble de distancia de lo que se recomendaba en la gripe común. Lógicamente, esta medida aplica a los aeropuertos y grandes espacios que así lo permiten. En los aviones es difícil de aplicarlo. No obstantes, algunas aerolíneas están suprimiendo algunas filas de sus vuelos para que entre pasajeros quede un asiento libre y de esta manera contribuir a disminuir el riesgo de contagio y mantener una sana distancia.

5. Si puedes, reserva tu asiento junto a la ventanilla.

Tengo que reconocer que siempre solía reservar mis vuelos en la zona de pasillo para molestar lo menos posible a otros viajeros si tenía que ir al baño. Pero a partir de ahora cambiaré esta decisión. En primer lugar, porque como vimos la idea de ir al baño no es la mejor, asique las visitas serán las menos posibles. Y en segundo, porque el pasillo es un lugar de paso de la tripulación y el resto de pasajeros. Vaya, que tanto la exposición como el riesgo de transmisión aumentan y el riesgo de transmisión del virus es mayor. Por tanto, cuando más alejados estemos de posibles portadores, menos opciones de ser contagiados, y por ello los asientos de ventana son la mejor opción.

7. Lleva algo de comida y agua para el viaje

Algunas aerolíneas están haciendo modificaciones en sus políticas de alimentos y bebidas para adaptarlas a las nuevas circunstancias. No obstante, yo te recomendaría llevar algo de alimentos para aguantar el viaje y prestar atención especialmente a los productos como las botellas de agua que adquieras en establecimientos o aviones para que sean servidos siguiendo las recomendaciones de las autoridades. En el caso de los líquidos, procura beber agua antes que café o alcohol, bebidas que ayudan a la deshidratación y con ello se debilitan nuestras defensas.

8. Colabora con la tripulación y el personal de seguridad.

Es probable, dependiendo de las medidas que se apliquen tanto en tu origen como en tu destino, además de la política de la aerolínea, que en los aeropuertos o durante el vuelo te tomen la temperatura o te hagan rellenar un formulario de salud pública en el que te pregunten algo de información personal así como los lugares en los que has estado en los días anteriores al vuelo y quiénes te han acompañado. Apoya en la medida de lo posible al personas de seguridad y de las aerolíneas para seguir los protocolos que las autoridades están recomendando.